Muchas personas reaccionan con un temor exagerado a padecer alguna enfermedad o bien piensan que están enfermos ante el más mínimo síntoma. Es posible que si este temor es exagerado y/o interfiere en la vida de la persona, estemos ante un caso de hipocondría o trastorno de ansiedad por enfermedad.

La hipocondría o trastorno de ansiedad por enfermedad se basa en un miedo exagerado a padecer alguna enfermedad o a tener alguna enfermedad a partir de la interpretación exagerada de alguna sensación corporal. La Real Academia Española (RAE), la define como una afección caracterizada por una gran sensibilidad del sistema nervioso con tristeza habitual y preocupación constante y angustiosa por la salud.

Los orígenes de este trastorno son inciertos pero parece ser que  en muchos casos se da en miembros de una misma familia donde se presta mucha atención a la salud, se habla mucho de enfermedades y viven con mucha ansiedad cada vez que alguno de sus miembros presenta algún síntoma que les haga sospechar que pueda tratarse de una enfermedad grave. De este modo aprenden unos de otros a interpretar exageradamente cualquiera de esos síntomas. También es posible que se dé tras un trastorno orgánico, pero no siempre.

Para el diagnóstico de la hipocondría, según el manual diagnóstico de trastornos mentales DSM-IV tienen que cumplirse los siguientes criterios:

  1. Preocupación y miedo a tener, o la convicción de padecer, una enfermedad grave a partir de la interpretación personal de síntomas somáticos.
  2. La preocupación persiste a pesar de las exploraciones y explicaciones médicas apropiadas.
  3. La creencia expuesta en el criterio A no es de tipo delirante y no se limita a preocupaciones sobre el aspecto físico.
  4. La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
  5. La duración del trastorno es de al menos 6 meses.
  6. La preocupación no se explica mejor por la presencia de otros trastornos ansiosos o depresivos.

Las personas con hipocondría muchas veces se sienten incomprendidas por su entorno y esto les genera mucha angustia puesto que se sienten enfermas y tienen sensaciones en su cuerpo que se lo indican. Ello muchas veces les lleva a evitar acudir a un especialista para que les diga si padecen alguna enfermedad, y prefieren quedarse con la angustia antes que les digan que realmente están enfermos. También se da el caso de aquellos que acuden al médico de forma recurrente y cuando les dicen que no tienen nada se quedan tranquilos, pero este estado de tranquilidad no les suele durar mucho.

Para el tratamiento de la hipocondría se ha mostrado útil la psicología cognitivo-conductual, que se centra especialmente en reducir el miedo a padecer una enfermedad dotando al paciente de herramientas para reducir sus crisis de angustia. Una vez se reduce la angustia, al paciente le es mucho más fácil enfrentarse a sus temores y aprende vivir sin el miedo exagerado que tenía antes de empezar con la terapia.

Si te sientes identificad@ con alguno de estos síntomas o piensas que alguien de tu entorno pueda estar afectad@, no dudes en pedir ayuda. En Psicología y Neurpsicología Ibiza encontrarás la ayuda que necesitas para afrontar esta situación. No dudes solicitar más información y reserva ya tu cita.

 

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
/