Hoy, 18 de marzo, se celebra el Día Europeo de la Narcolepsia, un trastorno de sueño que se estima que sufre entre el 0.05% y el 0.20% de la población y que causa una excesiva somnolencia durante el día y frecuentes ataques de sueño que son incontrolables. Se manifiesta de forma repentina, pasando del estado de altera a la fase de sueño REM sin que la persona pueda hacer nada por evitarlo ya que este impulso de dormir es inevitable.

Este trastorno interfiere en lo que está haciendo la persona en ese momento ya que le obliga a dormir un corto espacio de tiempo para poder continuar con lo que estaba haciendo.

El patrón de episodios es similar en aproximadamente la mitad de los individuos, que pasan por estados parecidos al sueño. Los episodios se repiten cada 2 o 4 horas y suelen hacer que las personas que los padecen experimenten somnolencia y una pérdida del tono muscular y debilidad repentinas.

La somnolencia suele aparecer con más facilidad en situaciones monótonas y se caracteriza por ataques repetidos e incontrolables del sueño mientras la persona está realizando cualquier actividad de su vida diaria, incluso mientras se mantiene activa, comiendo, andando, hablando, etc.

La pérdida de tono muscular y la debilidad pueden estar desencadenadas por emociones fuertes, la risa o un recuerdo afectivo, por ejemplo, así como parálisis del sueño, en las cuales momentáneamente hay incapacidad para moverse o hablar al despertarse. Duermen un corto periodo de tiempo, unos segundos o pocos minutos, y se despiertan descansados, hasta que se repite de nuevo el patrón.

 Respecto a las causas de la narcolepsia, todavía no están claras, aunque todo apunta a que se asocia a una predisposición genética. También se ha visto  que factores ambientales pueden desencadenar o agravar esta enfermedad.

El tratamiento para la narcolepsia es básicamente farmacológico (estimulantes y antidepresivos). Además se dan al paciente una serie de recomendaciones como planear unos minutos de siesta durante el día y un buen descanso diurno manteniendo una buena higiene del sueño, así como evitar la cafeína, el tabaco, el alcohol y las comidas pesadas así como realizar ejercicio físico de forma regular.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies